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Marta García Tascón, profesora de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla

30/06/2020

Covid y el equipamiento deportivo

Covid y el equipamiento deportivo España ya se encuentra inmersa en la “nueva normalidad” y esto supone tener más permisos de los que ha habido durante el período de cuarentena. Pero ¿está garantizada la práctica de la actividad física segura o solo en parte? Este artículo tiene la intención de mostrar algunos hechos y compartir algunas inquietudes y recomendaciones al respecto.

Según la Orden SND/414/2020, de 16 de mayo, “para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 2 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad”, el “Artículo 6. Medidas de higiene exigibles a las actividades previstas en esta orden”, establece que el titular de la actividad económica o, en su caso, el director de los centros y entidades deberá asegurar que se adoptan las medidas de limpieza y desinfección adecuadas a las características e intensidad de uso de los centros, entidades, locales y establecimientos previstos en esta orden”. 

Esto significa que al titular del centro deportivo, “al que da la cara”, le afectan diferentes tipos de responsabilidades jurídicas (civil, administrativa, penal, entre otras). ¿Estamos preparados? Estamos en lucha contra algo/alguien desconocido e “invisible” (el Covid-19). Ha tenido una afectación mundial y ha sido catalogado como pandemia por la OMS (Organización Mundial de la Salud). Ha supuesto una etapa de confinamiento que hemos vivido en diferentes grados, no solo ha sido un tiempo de desconcierto y de matices de acierto, sino que también ha supuesto un periodo de reflexión y, sobre todo, de una gran unión del sector deportivo. 

Empezaba de forma tímida, pero muy reactiva tan solo dos días después del anuncio del estado de alarma, la oferta por parte del Grupo IGOID de charlas-jornadas online y participación gratuita en cursos que estaban impartiendo relacionados con la seguridad deportiva. A partir de ellos, se suceden iniciativas similares y diversas, además de la reprogramación de jornadas presenciales en formato virtual por todo el panorama español. Muchas han sido las horas invertidas y compartidas por toda la familia del deporte aportando posibles soluciones, visiones, vivencias, etc., para cuando fuera llegando el momento de la deseada desescalada. 

En retrospectiva, estas semanas pasadas parecen eternas, pero ya estamos en la “nueva normalidad”. Esta vuelta tiene que ser con “nuevas costumbres, nuevos ritmos”. Debemos dejar aparcada nuestra reciente y antigua vida normal (y considero que para siempre). Debemos aprender y reaprender a vivir en una nueva etapa. Cuanto antes lo asumamos y busquemos soluciones mirando al futuro, más creatividad, más innovación y más avance tendrá el deporte en todas sus versiones. Se abre una gran ventana de oportunidades. 

Las enriquecedoras conferencias profesionales se han ido sucediendo a la par que la otra realidad, la del Covid-19 y su legislación. Esta nueva realidad legislativa que iba cambiando casi al día con la publicación de nuevos documentos con recomendaciones, comunicados, aprobaciones de normativas y matizaciones posteriores, de videos, de infografías, etc., donde las máximas eran y son evitar el contagio con las gotitas que la persona expele al hablar, toser o estornudar. 

Algunas acciones para mejorar esta crisis sanitaria son: Respeto por la distancia social de dos metros, uso de mascarillas, uso de guantes (ya cuestionado) y más en favor por el lavado frecuente de manos y uso de geles especializados o reducción de aforos, entre otras. 

En paralelo, el Covid-19 además ha supuesto una crisis económica y social de forma generalizada alterando, sin duda, al ámbito deportivo. Es un hecho sin precedentes que no solo afecta a los más de 4.700 centros deportivos y gimnasios que hay en España, sino también a las instalaciones deportivas públicas y privadas, de los 8.000 municipios del país. El Censo de Instalaciones Deportivas de 2005 refleja que había entonces en España 79.059 instalaciones y 176.201 espacios deportivos. Pero vamos más allá de estos datos, debemos aterrizar en el uso y la oferta tan variada que se desarrolla de práctica físico-deportiva dentro de estos espacios, sin contar todos los espacios al aire libre. Por tanto, son muy importantes las medidas y protocolos que se deben adoptar para su reapertura. 

Algunas de estas medidas, ya han sido publicadas y matizadas por el Ministerio de Sanidad, el Consejo Superior de Deportes a través de órdenes ministeriales en el BOE, pero falta el protocolo de actuación con el gran olvidado, el otro invisible y que, sin embargo, es muy visible, y no es otro que el equipamiento deportivo. 

En la página Web del Ministerio de Sanidad, en el portal de “enfermedad por nuevo coronavirus, COVID-19”, en el apartado de “Documentos técnicos para profesionales”, y dentro, en el subapartado de “Procedimientos y medidas para la prevención y el control de la infección”, se da cuenta sobre las recomendaciones principales de labores de limpieza, higiene y desinfección de las instalaciones deportivas. Refieren que se emplearán detergentes y desinfectantes habituales autorizados en vestuarios y aseos, taquillas, bancos, de las clases colectivas después de cada sesión, de otras superficies de alto contacto como los puestos de recepción, máquinas y material de entrenamiento. 

Sobre este último, y que se nombra de soslayo, todavía no hay nada específico, y es prácticamente el facilitador del acceso directo a casi el 90% de la actividad física. En él nos centraremos, en el equipamiento deportivo. Otras medidas de aplicación que deben seguirse es la prohibición de acceso a las instalaciones deportivas de las personas con síntomas compatibles con el Covid-19, pero ¿qué pasa con los asintomáticos? o ¿con los que ya han pasado la enfermedad y no saben si siguen siendo positivos? o ¿con los que están en los primeros días de incubación? Y, ¿qué pasa con los llamados “supercontagiadores”? 

En el artículo de Méndez, que informa sobre el estudio realizado entre varias entidades sanitarias gallegas, se destaca que en España entró una cepa asiática única del virus del SARS-CoV-2 (nombre que identifica al virus que desarrolla la enfermedad del COVID-19) y que apenas afectó a Europa. Que estas personas son pocas, y sin embargo tienen una mayor carga viral. Sus síntomas no son lo suficientemente llamativos o son asintomáticos y sus periodos de incubación llegan hasta 24 días (en vez de dos semanas). Por ello, es esencial identificar a estos supercontagiadores, analizar sus características biológicas y su comportamiento social. Pero hasta que se pueda saber el estado de toda la población, independientemente de cuándo se identifique a los supercontagiadores, o que aparezcan las vacunas o medicamentos virales, se necesita realizar test en el mismo acceso a la instalación. Si no sabemos el estado de salud de la persona, cualquier otra medida de desinfección aplicada en el acceso como la toma de temperatura, el uso de toalla por parte del usuario en todos los espacios, la desinfección de la instalación, del calzado, ropa, móvil, llaves, etc., no servirá, será insuficiente. 

La práctica de la actividad física incrementa la frecuencia cardiaca y respiratoria y, por ello, se permite obviar el uso de la mascarilla. Pero este incremento fisiológico lleva consigo el aumento del fluyo de “expeler” gotitas. Por tanto, estamos en la dicotomía de varios hechos, o nos acostumbramos al uso de la actividad física con mascarilla o a ciertas disciplinas deportivas, o no se puede garantizar la seguridad durante su práctica. Se permite realizar actividad física al aire libre sin uso de mascarilla, pero, ¿cómo será en los espacios cerrados? 

Pero pensemos, ¿cuántos miles de diferentes tipos de material deportivo, es decir, de equipamiento deportivo hay en un centro? y ¿material no deportivo como secadores, dispensadores de gel, pomos de puertas, taquillas?, ¿cómo se garantiza la seguridad de uso no solo en espacios de interior, sino también en los patios y/o áreas de exterior?, ¿cómo se van a desarrollar las clases regladas de Educación Física, o las clases extraescolares, de campamentos, de deporte escolar…?. En el registro estatal de centros docentes no universitarios se inscriben todos los centros docentes, de titularidad pública o privada, que impartan enseñanzas regladas no universitarias, así como cualesquiera otros, siempre que así lo establezca una disposición de rango legal o reglamentario. 

Estos centros se refieren entre otro tipo a escuelas infantiles, centros de educación de Primaria y Secundaria, formación profesional, etc. Existen más de 34.000 centros y donde, superando el 65%, son de titularidad pública. El Covid-19 es invisible y miles son las personas que utilizan estos equipamientos en diferentes momentos, diferentes rotaciones, a cada minuto. Y la mayoría de estos equipamientos están fabricados de diferentes materiales, como plástico, aceros, metales o maderas, donde puede o no haber alrededor areneros. 

La OMS advierte sobre el tiempo de duración que el COVID-19 tiene sobre las superficies y advierte que estas pruebas están hechas en laboratorio y no en la vida real, por lo que no son concluyentes. ¿Cómo podemos garantizar la no contaminación de los materiales y espacios cuando alguien, hable, estornude o tosa? Debemos atender a la ciencia y considerar para el ámbito deportivo los resultados de investigaciones previas, como la que se hizo en el estudio de 2003 dentro de una cabina de avión para el virus SARS (SARS-CoV), virus previo al SARS-CoV-2 (COVID-19). Los resultados indicaban que las personas sentadas en las siete filas cercanas de una persona enferma tenían un 30% de probabilidades de infectarse en el ejemplo de un vuelo de cinco horas en un Boing 767. Estas gotitas que la persona expele flotarían unos diez segundos antes de caer al suelo de la cabina o ser expulsadas por los sistemas de ventilación. 

Actualmente y para darle más visibilidad a la situación, el profesor experto en calidad del aire Qingyan Chen de la Purdue University's School of Mechanical Engineering (USA) ha realizado una simulación virtual de la situación. De la misma universidad, también destaca la noticia de otro profesor, James E. Braun, director del Centro de Edificios de Alto Rendimiento más grande del mundo (HerrickLabs). Sugiere que los edificios deben ser más inteligentes y deben dar respuesta a las necesidades de los ocupantes, para ello hace una propuesta sobre la mejora en los sistemas de calefacción, ventilación y el aire acondicionado.

Debemos alertar a las autoridades responsables y a todos los responsables de mantenimiento o en quien corresponda que atienda la desinfección y/o limpieza de las superficies e instalaciones deportivas, que las tareas generales indicadas pueden no ser las recomendables para los equipamientos deportivos. En muchos casos el afán de desinfección puede mermar o deteriorar la calidad y la prestación inicial para las que ha sido concebida el equipamiento deportivo y va a suponer un gasto doble. 

Por tanto, mientras avanzan estas acciones específicas es muy importante ponerse en contacto con los fabricantes o entidades especializadas de esos equipamientos y seguir sus recomendaciones. 

El Covid-19 ha llegado para quedarse, tenemos que convivir con él. Y vuelvo a preguntar ¿nuestros espacios deportivos están preparados? En estos tiempos, como indica la catedrática Leonor Gallardo, “somos el tiempo que nos queda y tenemos que ser los más rápidos” y para salir necesitamos que la burocracia no frene la iniciativa y la innovación que ahora es lo que debe crecer. Porque para conseguirlo, todos deberían tener en mente las palabras de la Presidenta de las Bodegas Marqués de Cáceres, Cristina Forner, “apoyaremos toda iniciativa que fomente la innovación y la valentía”. Porque, por muchas ganas y esfuerzo que tengamos, sin ciencia y sin la apuesta firme de financiación, no se avanza. 

¿Aprenderemos la lección? Quedan estos meses como pruebas y testigos. Ahora toca a quien corresponde no olvidarlo: Sin inversión en deporte y actividad física en todos sus matices (invertir en deporte es invertir en salud), no avanzamos. Ahí estará siempre el sector deportivo para dar lo mejor de sí mismo para conseguirlo.

Marta García Tascón, profesora de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla

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